La importancia de «lo que no decimos»

Comunicación… herramienta básica para socializarnos y construir una sociedad tal y como la entendemos hoy en día. Damos importancia al mensaje, a lo que decimos pero… ¿sabes que tiene mucha más importancia lo que no decimos? al menos, no verbalmente.

La semana pasada, en la conferencia que realicé sobre Comunicación Efectiva en la III Feria de Empresas ServiSanse, en San Sebastián de los Reyes, comentamos la importancia que no le damos, y deberíamos, a cómo nos expresamos, cómo comunicamos y cómo los demás lo reciben. Hablamos de comunicación no verbal.

El LEMA de la comunicación efectiva

Atendiendo a estos 4 aspectos fundamentales de la comunicación, conseguiremos que nuestras interacciones sean mucho más efectivas.

¿Qué es la comunicación no verbal?

La comunicación no verbal conlleva todo lo que hacemos con el cuerpo (gestos, posturas, tics) y con la voz para acompañar y matizar nuestro mensaje verbal. Según Albert Mehrabian, a lo que más atención prestamos, el mensaje verbal, debería ser lo que menos cuidemos ya que tiene muy poco peso durante una conversación. Es más, si el mensaje verbal (lo que decimos) y el mensaje no verbal (cómo lo decimos) no coinciden, los estudios demuestran que damos más credibilidad a la parte no verbal. Asique… ya podemos prometer lo que queramos que si nuestros gestos no dicen lo mismo… ¡no engañamos a nadie!

¿Cómo puedo mejorar mi comunicación no verbal?

Parece grande y comunicarás a lo GRANDE. Los ejemplos más evidentes de esto los encontramos en el reino animal, en situaciones conflictivas o ante una posible amenaza, los animales se crecen, literalmente.

Aumentando su tamaño corporal hacen parecer ante su adversario que no va a ser fácil pelear con ellos. En nuestro caso sucede igual. Ante una situación de interacción complicada, una negociación, una ponencia en público, o una comida con la suegra…, adoptar una postura de poder, permaneciendo erguidos y estirados generamos un clima de autoridad. En cuestiones de lenguaje no verbal aparecen dos factores a tener en cuenta: primero, tiene un componente innato, leemos estos mensajes sin apenas reparar en ello; segundo, según la postura que adoptemos nostros, así responderán los demás y, siempre, de manera contraria. Es decir, si mi posición es de autoridad y dominación, la del otro será de sumisión y pasividad. Todo esto, bien jugado, nos puede hacer tener mucha ventaja frente a los demás.

Fortalece tu Autoridad. De esto saben mucho los políticos.

Un apretón de manos siempre es más útil si nuestra mano derecha queda de frente al público. En caso de no ser así y queramos transmitir que controlamos la situación, pondremos la mano libre encima de las que saludan. Una palmadita en la espalda demuestra condescendencia y paternalismo, hay situaciones en las que puede resultar muy útil. Y, sobretodo, mostrar sinceridad. Hablar desde el corazón, con mensajes personalizados, con las palmas abiertas y mostrando que no tenemos nada que ocultar, aporta credibilidad a nuestro mensaje.

Estas son algunas notas acerca de la importancia (que no le damos) al lenguaje no verbal (y que tiene mucha). Y si no… pensemos en el cine mudo que durante tantos años nos demostró que se puede transmitir mucho sin decir ni una sola palabra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *